Umpiérrez (Consejo Fiscal Asesor): “La política fiscal fue pasiva” en cuanto a los errores de pronósticos sobre el cumplimiento de la regla fiscal

 Umpiérrez (Consejo Fiscal Asesor): “La política fiscal fue pasiva” en cuanto a los errores de pronósticos sobre el cumplimiento de la regla fiscal

El Consejo Fiscal Asesor (CFA) publicó este martes un informe semestral sobre el cálculo del Resultado Fiscal Estructural (RFE) tras la presentación de la Rendición de Cuentas correspondiente al 2023.

El CFA destaca que el RFE estuvo, durante 2023, una décima por encima de la estimación puntual realizada al cierre fiscal 2023 que había sido publicado en febrero de 2024 (-2,7%), lo que se explica por un menor PIB nominal al estimado y una brecha del PIB menos negativa tras el cierre definitivo de Cuentas Nacionales, que no fue compensado por el efecto positivo sobre el RFE de la actualización de las elasticidades de las partidas fiscales respecto al PIB tal como estaba previsto.

A su vez, el informe destaca que el Ministerio de Economía mantuvo la meta indicativa para el RFE en -2,9% , fijada en febrero de 2024, pero corrigió al alza su proyección desde -2,9% en febrero de
2024 a -3,4% en la instancia de Rendición de Cuentas 2023.

Asimismo, las proyecciones para el pilar 2 de la regla fiscal suponen para 2024 un aumento del gasto primario real del Gobierno Central – Banco de Previsión Social (GC-BPS) de 4,8% respecto al año anterior, por encima del tope indicativo de 2,8% y también superior al 2,5% estimado hace un año.

En tanto, el endeudamiento neto del GC se estimó en 2.294 millones de dólares, por debajo del tope legal de endeudamiento establecido en la Ley N° 20.212 de 2.300 millones de dólares.

En esta línea, indica que el deterioro del RFE sería amortiguado, mayoritariamente, por ingresos extraordinarios asociados a la distribución de utilidades del BROU y remates de bandas celulares que totalizan 0,5% del PIB. En efecto, pese al deterioro del RFE, el déficit efectivo tendría una reducción de 0,2 puntos porcentuales del PIB. Esto último reafirma la importancia de analizar el RFE como indicador de la posición estructural de las finanzas públicas por sobre el resultado fiscal efectivo.

En cuanto al cumplimiento de las metas fiscales en 2024 resalta que luego de cuatro años de cumplimiento de las metas fiscales en sus tres pilares, las proyecciones para 2024 contemplan por primera vez 2 (desde la creación de la regla e institucionalidad fiscal vigente) un incumplimiento ante de los pilares 1 y 2 de la regla fiscal, es decir, la meta de RFE y el tope al aumento del gasto primario real del GC-BPS.

Agrega que en ambos casos, se trata de incumplimientos significativos dada su magnitud: de 0,5 puntos porcentuales del PIB en el pilar 1 y de 2,0 puntos porcentuales en la variación anual en el pilar 2.

“Al respecto, la proyección de un incumplimiento de las metas establecidas para los pilares 1 y 2
de la regla fiscal no obedece a una expansión discrecional del gasto nominal respecto a la
Rendición de Cuentas 2022, sino que recoge errores de pronóstico en el entorno
macroeconómico, revisiones de las Cuentas Nacionales y decisiones de política fiscal”, destaca.

El economista Ignacio Umpiérrez, secretario ejecutivo del CFA, se refirió en Informativo Carve del Mediodía a lo expresado en este informe, la modificación de las proyecciones y la situación fiscal del país.

En primer término, aclaró que el RFE forma parte de la regla fiscal, vigente desde 2020, que tiene tres pilares, que tiene como perímetro el Gobierno Central y el Banco de Previsión Social, es decir que no es todo el sector público (no incluye al Banco Central, ni a las empresas públicas, ni a las intendencias).

Estos tres pilares que conforman la regla fiscal son: El resultado estructural, un tope de incremento del gasto primario del GC y BPS en términos reales, y, por último, es flujo de endeudamiento que puede contener un gobierno en un ejercicio.

En tanto, el RFE es aquel resultado fiscal, o déficit fiscal, corregido por el ciclo económico y factores de naturaleza extraordinaria o factores transitorios que pueden impactar un año pero no lo hacen siempre.

En esta línea, el economista señaló que, por ejemplo, corregir por el ciclo económico implica que la recaudación está afectada por la fluctuaciones de la economía, es decir, cuando la economía crece mucho y lo hace por encima de su crecimiento potencia, entonces hay ingresos extraordinarios, que se depuran, o, por el contrario, puede suceder que el país esté en una posición cíclica, donde la economía crece menos que su potencial, y haya una recaudación menor a lo que se tendría durante una situación normal.

El RFE deputa eso, pero también algunos componentes extraordinarios, como lo que sucede cuanto las empresa públicas vierten utilizades a Rentas Generales que pueden estar por encima o por debajo del promedio histórico de lo que estas vierten al GC. Tras esa depuración, queda una posición más genuina de las finanzas públicas, explicó Umpiérrez.

En referencia la déficit fiscal de 4,4% en los doce meses cerrados a mayo, dado a conocer por el Banco Central (BCU), Umpiérrez dijo que se trata de un cálculo que se elabora en base a datos mensuales, y eso escapa a la lógica de que la política fiscal tiene una cadencia anual y para evaluar los resultados fiscales se debería esperar al cierre del año ya que las proyecciones están contempladas con lógicas anuales.

A su vez, resaltó que también existe una diferencia de perímetros, ya que ese 4,4% es el déficit efectivo, observado de todo el sector público, que incluye al BCU, las empresas públicas y las intendenecias, mientras que la regla fiscal incluye solo al GC y el BPS.

Además, hay otra diferencia, que refiere a que se trata de un resultado corriente, que no está corregido por los factores que corrigen el RFE, ya sea asociados al ciclo económico o a factores extraordinarios.

Por otra parte, Umpiérrez dijo que la política fiscal “fue pasiva” en cuanto a los errores de pronósticos respecto al cumplimiento de la regla fiscal y de los desvíos desde el punto de vista estructural.

A su vez, agregó que “los desvíos en la regla fiscal no obedecen a un aumento del gasto nominal del GC y el BPS”, ya que, cuando se observa la fuente de esos desvíos se ve que hubo errores de pronóstico, en particular una proyección de inflación que terminó siento superior a lo que efectivamente terminó pasando, lo cual afectó la recaudación y al gasto primario en términos reales. A esto se suma la rigidez de la política fiscal y el poco margen de maniobra de la misma en el último año de gobierno.

Leé el informe completo aquí.

Escuchá la entrevista completa.

Podes escuchar la entrevista también en Spotify.

 

Otras Noticias