Gili: Uruguay busca un modelo

 Gili: Uruguay busca un modelo

Seguir empeñados en discutir sobre el futuro del trabajo es casi un mandato social. Porque de ello depende la viabilidad y la sostenibilidad de las sociedades. De hecho, hace por lo menos unos 7 años ya se había instalado una Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, que pretendía establecer algunos diagnósticos casi de mínima, para plantear las transformaciones vitales en este campo.

A mediados del año pasado, en Uruguay se instaló la Primera Comisión de Futuro (Comisión Bicameral Especial de Futuro), con integrantes de todos los partidos políticos y una amplia participación del mundo académico y científico.

La ley que fija sus propósitos señala que este espacio de trabajo parlamentario se enfocará en tratar asuntos estratégicos para el Uruguay, a mediano y largo plazo, con capacidad de análisis ante los desafíos y en la promoción de acciones colaborativas para afrontar los grandes temas. La Comisión tiene el objetivo de promover un diálogo abierto y flexible, a la vez que un método riguroso y especializado en diversas áreas del conocimiento.

Se decidió trabajar casi de inmediato en el “Futuro del Trabajo y el Trabajo del Futuro”, abordando una agenda que analice las principales tendencias y condiciones actuales y potenciales, para generar adaptaciones y transformaciones para abrir alternativas y maximizar oportunidades, minimizando amenazas y debilidades.

El coordinador de este conjunto inicial de actividades es el Cr. Bruno Gili, que en diálogo con Agenda Abierta exhibió un conjunto preliminar de cuestiones que deberán resolver los grupos de trabajo, para avanzar en un diagnóstico detallado de la forma en la que deberá enfrentarse el futuro del trabajo.

Allí, lo primero, es definir un conjunto de prioridades que definan un modelo de país, señala Gili. ¿Mercados más regulados o más abiertos? ¿Hasta dónde deben adaptarse los sistemas productivos a desarrollos ecológicamente sustentables? ¿Todo debe quedar librado a que progresen los mejores calificados, provenientes de entornos sociales favorecidos? ¿Cómo se contempla a quienes quedan al margen? Estas cuestiones son las que, entre muchas otras, quedarán planteadas en esta agenda que será presentada el martes en el Parlamento.

Allí serán convocados expertos de todas las áreas, desde economistas, pasando por abogados, cientistas políticos, expertos sectoriales, que en un régimen de trabajo abierto, recomendarán “qué palancas tocar”, para que el país avance hacia el futuro con las mejores herramientas posibles.

A juicio de Bruno Gili, los temas deberá observarse sin anteojeras ideológicas, más allá de que las diferencias asomarán desde los primeros debates, pero la meta debe ser alcanzar la mayor cantidad de acuerdos de base. Asuntos como los marcos regulatorios y su incidencia en el ritmo de avance hacia mercados más eficientes, la necesaria mejora de la productividad, y las diferencias de oportunidades derivadas de las distintas oportunidades de educación y formación, estarán en el eje de varias discusiones durante este año.

“La mitad del ingreso nacional es por trabajo, y las principales desigualdades están en el mundo del trabajo”, enfatizó Gili, y ese debate deberá darse cuanto antes, para enfrentar un futuro desafiante, con otras fortalezas.

Otras Noticias