El ambicioso proyecto de transformar al frigorífico Mercedes en una industria exportadora

 El ambicioso proyecto de transformar al frigorífico Mercedes en una industria exportadora

Pese a que las variables son muchas, la industria de proteína de calidad y el alimento tienen futuro siempre. Bajo esa premisa, Frigorífico Mercedes plantea un proyecto de transformar su planta, actualmente habilitada para el mercado interno, en un frigorífico exportador.

“Los precios actuales son más estructurales y la demanda de proteína llegó para quedarse. China es el motor de la demanda, pero hay otros mercados”, señaló Mauricio Tarigo, director de Frigorífico Mercedes.

En diálogo con Valor Agregado, Tarigo contó que es un proyecto que nació hace poco más de un año. Se trata de una planta habilitada para el mercado interno, en su mínima expresión. El proyecto es “ambicioso”, reconoció su director, pero prevé tener un frigorífico exportador en dos años.

La planta tiene una ubicación propicia, dado que Soriano es un departamento agrícola, pero tiene zonas muy ganaderas. Cuenta con ganados bien terminados, con calidad de exportación y eso es lo que busca la industria al momento de contar con las habilitaciones de exportación.

Hace un poco más de un año que Tarigo tomó la planta. Es ingeniero agrónomo y proviene de la industria pesquera, motivo por el cual vivió durante unos años en Chile. Al volver a Uruguay comenzó a trabajar en el negocio cárnico, realizando exportaciones, pero siempre con la intención de cumplir con este proyecto de tener una planta propia en donde poder plasmar características que tan comunes en todos los frigoríficos: “Apuntamos a un frigorífico mediano, pequeño, que genere productos de alto valor agregado. Queremos diferenciarnos del negocio del volumen, de los grandes frigoríficos, de apuntar sólo al mercado chino, queremos diversificar más”.

La capacidad actual de la planta es de 100 animales por día y se realizan tres faenas semanales. Actualmente no tiene desosado, esa parte está en construcción y se terminaría en septiembre de este año. Una vez concluida la obra, quedaría habilitado para el mercado interno.

A su vez, quedaría constituida la etapa 2 que es la playa de faena. Con eso se completaría el proyecto, con una capacidad de 350 a 400 animales diarios, restando únicamente la habilitación para exportar.

“Con la playa de faena tendríamos unos mil y algo de vacunos semanales. Podríamos hacer seis faenas semanales, luego será en función de los negocios y de la oferta de ganado, pero la capacidad va a estar”, aseguró Tarigo.

Una vez que complemento estas dos etapas se trabajaría en las habitaciones. La primera es para terceros países, menos exigente; y luego va escalando hacia los grandes mercados. “La idea es concretar el 100% de las habilitaciones, a todos los mercados”, comentó.

En total son 4.000 metros cuadrados de construcción industrial. A fines de 2023 estarían terminadas las obras y prevén que para 2024 se logre la primera habilitación para exportar.

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