¿Cuál es el aporte del agro al Fondo Solidario Covid-19?

 ¿Cuál es el aporte del agro al Fondo Solidario Covid-19?

La iniciativa de aporte estructural del agro al Fondo Solidario Covid-19 –creado por ley y más conocido como Fondo Coronavirus- surgió en conversaciones entre representantes gremiales del sector, en el marco de reuniones realizadas en la Secretaría de la Presidencia de la República.

Se trata de las gremiales que integran Campo Unido: Asociación Rural del Uruguay (ARU), la Federación Rural (FR), la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) y la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR).

Desde hace mucho tiempo se realizan “acciones coordinadas” entre estas entidades para “generar planteos conjuntos”, pero eso no significa que Campo Unido sea “una nueva organización”, puntualizó en Informativo Carve Fin de Semana el primer secretario de la Comisión Nacional de Fomento Rural (Cnfr), Fernando López.

Señaló que, antes de la propuesta de Campo Unido, desde el sector se realizan aportes solidarios para enfrentar la crisis generada por el Covid-19, por parte de Sociedades de Fomento Rural, la ACA donando arroz, la ANPL aportando leche, CAF proveyendo trigo, agremiaciones de productores a nivel local en diversas zonas del país –que vuelcan su ayuda en los pueblos- y también por parte de productores individuales, entre otras iniciativas.

Hay tres instrumentos en la propuesta de Campo Unido para apoyar al Fondo Coronavirus, concebidos como “más estructurales” y ubicados “en el marco de las políticas públicas”, explicó el directivo de la CNFR, que nuclea a productores familiares de diversos rubros productivos agropecuarios.

Ellos son la renuncia fiscal del 1% de la venta de semovientes durante un año, un aporte relativo al fondo de reserva del Instituto Nacional de Carnes (Inac) y otro vinculado a los recursos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia).

El 1% de la venta de semovientes es cobrado por las intendencias, genera anualmente unos US$ 40 millones y el Estado, a través de Rentas Generales, ejecuta un reintegro a los productores mediante certificados, básicamente del BPS y de la DGI.

“En 2019 se reintegraron entre 25 y 28 millones de dólares” por esta vía, señaló el productor familiar y gremialista Fernando López.

Para la CNFR, volcar al Fondo Coronavirus lo correspondiente a la comercialización de semovientes constituye un aporte genuino “del sector agropecuario ganadero”, subrayó.

Estimó que, en el caso del fondo de reserva del Inac, se volcarían unos US$ 20 millones, más otro millón en productos alimenticios.

El Inac es una entidad pública no estatal que funciona en el régimen del Derecho Privado. López enfatizó que este Instituto “se financia 100% con aportación del sector privado”, porque “no tiene transferencias de recursos del Presupuesto Nacional” y se nutre con el citado porcentaje de las ventas de carne, “tanto del mercado interno como de la exportación”.

Con el desarrollo de la ganadería y los precios internacionales de la carne en los últimos años, más “una buena gestión”, el Inac -que tiene un presupuesto anual de aproximadamente US$ 20 millones- “ha podido generar esta reserva, que está en los US$ 45 millones”, de los cuales volcaría los mencionados 20 millones al Fondo Solidario Covid-19, indicó.

El Inia, por su parte, tiene dos fuentes principales de financiamiento: el aporte directo del sector productivo por la comercialización de bienes agropecuarios, mediante un adicional del Imeba (Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios), que “en estos últimos años” representa unos 15 o 16 millones de dólares anuales, explicó López.

La ley que rige la actividad del Inia establece que el Estado tiene que cofinanciar al Instituto “por lo menos en el mismo monto que aporta el sector agropecuario”, puntualizó el primer secretario de la gremial que nuclea a un centenar de entidades de primer grado (Sociedades de Fomento Rural, cooperativas agrarias y otras formas organizativas de base), que “agrupan e irradian su acción sobre unos 17.000 productores familiares” de todo el país, se informa en su sitio web.

La mitad de los ingresos del Inia es aportada por los productores “a través del impuesto adicional del Imeba, en todas las ventas”, remarcó.

Y “la otra parte”, que proviene del Estado, es un aporte de “la sociedad en su conjunto”, señaló el primer secretario de la Comisión Nacional de Fomento Rural.

 

Otras Noticias