“Cambio climático y sector agropecuario: ¿qué es lo que nos debería importar?”

 “Cambio climático y sector agropecuario: ¿qué es lo que nos debería importar?”

“Olvídense de los escenarios estos que ven por ahí” en los que se indica, por ejemplo, “que dentro de 50 años no se va a poder plantar trigo en Uruguay porque eso es un disparate”, afirmó en Carve el Ing. Agr. y Ph.D. Walter Baethgen, director del Programa de Investigación Regional y Sectorial del IRI (sigla en inglés del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad), perteneciente a la Universidad de Columbia, de Estados Unidos.

En relación a la producción agropecuaria “no es muy útil” planificar estrategias “intentando adivinar cómo va a ser el clima en los próximos 10, 20, 30 años”, porque “eso es científicamente muy difícil”, advirtió.

En cambio, “lo que sí sabemos es que el clima va a seguir cambiando” y que “probablemente lo que más nos va a ‘pegar’ es la variabilidad, y la frecuencia y el daño de eventos extremos, tipo sequías e inundaciones”, dijo en El Mercado Agropecuario.

El Ing. Baethgen –que es uruguayo y reside en Estados Unidos desde hace más de 30 años- participó el 25 de julio en la jornada “Cambio climático y sector agropecuario – Certezas, incertidumbres y desafíos”, en Inia Las Brujas, organizada por el IRI y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia).

Entre otras actividades que desarrolló en el evento, le correspondió exponer específicamente sobre “Cambio climático y sector agropecuario: ¿qué es lo que nos debería importar?”.

Resaltó que las “oportunidades que existen para la producción agropecuaria” uruguaya “nacen de la bendición” de nuestros suelos, pasturas y clima.

Uruguay puede ofrecer biodiversidad –entre otros atributos- a consumidores que no están dispuestos, por ejemplo, a consumir carne de “un animal alimentado con una pastura que se plantó después de haber cortado árboles en la Amazonia”, manifestó el director del Programa de Investigación Regional y Sectorial del IRI.

Walter Baethgen sostuvo en Carve que las investigaciones científicas “sugieren fuertemente” que nuestros campos “bien manejados y con algún mejoramiento no solo mejoran la dieta del ganado”: también hacen que “el ganado emita menos Gases de Efecto Invernadero (GEI) y mejore el suelo”.

Por ejemplo, al plantar leguminosas en cobertura se cambia el balance carbono-nitrógeno y el suelo “empieza a limpiar la atmósfera de dióxido de carbono, de GEI”, explicó Baethgen, que además de su función en el IRI es investigador científico senior en la Universidad de Columbia.

Así, proveer servicios ambientales es una de las fortalezas del sistema productivo nacional.

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