Riccetto: “Quizás al Ballet Nacional del Sodre le haga bien que yo me vaya”

 Riccetto: “Quizás al Ballet Nacional del Sodre le haga bien que yo me vaya”

María Noel Riccetto dijo hace cuatro años que cuando colgara las zapatillas se iba a dedicar a mirar la televisión. “Lo único que voy a mover va a ser el pulgar”, afirmó a El País. Esta semana anunció su retiro antes de fin de año y el presidente del Sodre, Doreen Ibarra, ya señaló que “es un hecho” que la bailarina será a futuro la directora del ballet nacional.

Riccetto tiene 39 años. Empezó “de casualidad” con el ballet, ya que sus padres tenían que trabajar y le buscaron una actividad para que estuviera ocupada. Su madre la llevó a clases cuando tenía seis años y su primera profesora, Graciela Martínez, se dio cuenta de que tenía talento. Así fue que empezó a insistir para que su don lograra trascender esa academia barrial.

A los 18 se mudó a Estados Unidos. Pensaba ir por un año, a realizar una pasantía en Carolina del Norte. Tantos ensayos no le habían permitido culminar el liceo, pero eso no fue un obstáculo durante su carrera. La travesía en el extranjero duró 15 años y terminó de materializarse cuando el director del American Ballet Theatre le ofreció un contrato. Riccetto se volvió entonces una artista de talla mundial. Volvió a Uruguay en 2012, de la mano de Julio Bocca, y desde entonces fue la primera bailarina del Sodre.

Se calcula que la vida útil de una bailarina es tres décadas, pero Riccetto ganó el “Oscar de la danza” el año pasado, cuando fue premiada en el Benois de la Danse en Moscú. Durante la conferencia para anunciar su despedida, el director del ballet, Igor Yebra, reflexionó: “Intentaremos salir adelante de la mejor manera, crear nuevas Marías o Marios. Aunque eso es imposible, lo tenemos claro. Estamos delante de una personalidad única”.

“Hace dos años que vengo cansada. Soy una persona que no le digo que no a nada. Todo el mundo trabaja ocho horas, pero yo sumo cosas extras y además trabajo con mi cuerpo”, dijo Riccetto a Así nos va pero confesó que, a pesar de que era una decisión tomada, la impactó el primer titular que anunciaba su retiro.

La bailarina reconoce que carga con la imagen de la compañía en sus puntas, debido al cariño que ha generado en el público uruguayo y la imagen que ha forjado durante su carrera. “Soy responsable por muchas cosas ahí adentro, no solo porque tengo que salir al escenario y rendir”, señaló y agregó: “Yo no soy el Ballet Nacional del Sodre. Junto a mi trabajo hay mucha gente al lado que trabaja con la misma intensidad, respeto y compromiso, merecen su lugar, merecen ser queridos y admirados”. Riccetto consideró que tiene que surgir otra primera figura en el ballet o que el cuerpo de baile tome otra posición: “Quizás le haga bien que yo me vaya y no se hable solo de mí, van a sobrevivir”, sostuvo.

Riccetto se despedirá con Manon, un ballet muy especial para la bailarina. “Manon es un ballet maravilloso. Lo mirábamos con mi madre cuando era chica, lo teníamos en VHS, lo mirábamos dos por tres y a mi madre le encantaba, en el fondo de mi cabeza es hasta un tributo”, dijo a Así nos va y agregó: “Nunca lo llegué a bailar, es lindo irme con un personaje nuevo”.

También se refirió a la posibilidad de tomar la responsabilidad de la dirección del Ballet del Sodre luego de su retiro, y al trabajo que lleva adelante actualmente el director Igor Yebra: “Me saco el sombrero porque tiene que ser muy difícil venir a gestionar y agarrar las riendas del lugar después de un Julio Bocca, que es muy querido por la gente y muy respetado. No debe ser fácil para Igor estar escuchando el nombre de Julio todo el tiempo y la comparación constante, entonces por eso no me gusta hablar de una posible dirección, el tiempo dirá”.

“La experiencia que tuve hace dos años no estuvo muy buena, se dijeron muchas cosas, yo preferí no decir nada. No fue el momento y no era para mí, también lo que pretendía en ese momento era muy ambicioso porque quería seguir bailando”, recordó la bailarina y agregó: “Mirando para atrás me di cuenta que no era el momento, si llega va a llegar porque todas las condiciones se van a dar. Lo dejé súper claro cuando dije que estaba a las ordenes para lo que se me necesitara”.

“Hay que soltar para poder agarrar otras cosas, creo que lo que estoy haciendo es soltando de una buena manera. Supongo que va a tener altos y bajos. Estoy segura que la sensación del escenario no la voy a tener nunca más en mi vida”, concluyó.

Escuche la entrevista completa:

Otras Noticias