Una comedia turca: la Ferrari de Malvín Norte y el empresario uruguayo embargado

 Una comedia turca: la Ferrari de Malvín Norte y el empresario uruguayo embargado

Una Ferrari y un yate serán rematados este viernes en Montevideo. Se trata de dos de los bienes más caros que se rematarán en lo que va del año y fueron decomisados a un empresario de la construcción de Maldonado. El hombre los había obtenido como forma de pago de parte de Osman N., un ciudadano turco acusado de lavado de activos en Uruguay y que habría perpetrado una estafa en su país por US$ 128 millones.

Los rematadores esperan que la costosa Ferrari 458 concite la atención de los participantes y la base fijada es de US$ 235.000, si bien está tasada en el mercado a US$ 500.000. El barco, por su parte, tiene una base fijada de US$ 390.000, aunque está valuado por más de US$ 1.000.000.

Sin embargo, el remate podría tener una vuelta de tuerca en las próximas horas. El empresario al que le decomisaron ambos bienes los había obtenido como forma de pago de parte de un ciudadano turco, quien había comprado un terreno en Laguna del Sauce y le había solicitado que construyera allí 12 casas. Como adelanto, entregó ambos vehículos y prometió pagarle el resto luego.

Fuentes del caso informaron a Así nos va que al momento de la transacción, el escribano del empresario investigó —como se hace siempre— los antecedentes del ciudadano turco, que todavía no había sido detenido. Según dicen los informantes, ningún registro hizo sonar las alarmas y el traspaso de los bienes se hizo con normalidad.

Pero el escribano se olvidó de anotar en el contrato que la Ferrari y el yate se entregaban como anticipo de pago. Por lo tanto, la Fiscalía consideró que los bienes nunca formaron parte del patrimonio del empresario uruguayo y fueron decomisados por haber sido adquiridos con dinero del lavado, proveniente de los negocios del ciudadano turco.

El problema ahora es que sobre el empresario uruguayo recae un embargo genérico por deudas con obreros, que trabajaron en su constructora hasta 2014. La suma alcanza los US$ 300.000 y la abogada defensora de los trabajadores, Andrea Chiappara, presentó una tercería ante la jueza María Helena Mainard para que el dinero del remate no sea repartido hasta que la Justicia no dilucide si a los obreros les corresponde cobrar sus adeudos de lo que se recupere en el remate.

El único bien que se podría aprovechar con este fin es el yate, que es el único que estaría a cargo del empresario uruguayo. La Ferrari habría sido adquirida por una sociedad anónima, por lo que no hay posibilidades de que los extrabajadores puedan cobrar a través de ella.

La abogada explicó a Así nos va que el embargo genérico, al ser anterior al decomiso, afecta el remate. Además, estos trabajadores tendrían preferencia para el cobro, por la fecha del embargo —2016 versus noviembre 2018, decomiso— y por tratarse de un crédito privilegiado, ya que es laboral y tiene carácter alimentario.
Pero la Junta Nacional de Drogas, de la que depende la Junta de Bienes Decomisados, no interpreta lo mismo. Para la Junta, el empresario uruguayo jamás fue propietario de los bienes y lo que en realidad obtuvo fue un “poder especial”, por lo que los trabajadores no deberían cobrar nada de lo que se obtenga durante el remate. Fuentes del organismo dijeron a Así nos Va que el remate se hará “de todas formas” y si la defensa de los trabajadores cuenta con otra documentación, debería presentarla ante la Justicia.

Lo que la abogada espera es que la jueza María Elena Mainard haga caso a la tercería presentada —la magistrada será notificada hoy— y si bien se realice el remate, el dinero obtenido se guarde en una cuenta bancaria especial hasta que se dilucide si los obreros están en condiciones de cobrar o no.

Por el momento, los extrabajadores no pudieron cobrar ni un peso de lo que le reclaman al empresario uruguayo. La abogada defensora rastreó si el dueño de la empresa constructora tenía bienes, pero por el momento no le encontraron ninguno. Al enterarse por la prensa de lo que había ocurrido, la representante optó por pedir un embargo del yate pero ya era muy tarde, porque el bote ya había pasado a manos de la Junta de Bienes Decomisados.

El empresario uruguayo fue formalizado por ocultamiento en noviembre del año pasado y deberá cumplir nueve meses de prisión domicilaria, que terminan en junio. Su defensa presentó documentos ante la Justicia que acreditarían que el hombre actuó “de buena fe” ya que no sabía que el ciudadano turco utilizaba dinero del lavado porque el caso todavía no se había vuelto público. Para evitar la prisión efectiva, la defensa del empresario acordó con Fiscalía la entrega del yate y de la Ferrari a cambio de la domiciliaria.

En marzo de 2018, la aparición de una Ferrari blanca en Malvín Norte desató una investigación que terminó dando con un ciudadano turco de 26 años, Mehmet Aydin, que llegó a Uruguay huyendo de la Justicia de su país, donde fue acusado de cometer una estafa millonaria a través de un videojuego al estilo Farmville por el que cobró millones de dólares.

Al llegar a Uruguay instaló una empresa de materiales para construcción, cuyo propietario era otro ciudadano turco, de nombre Osman. Aydin, en tanto, permanece prófugo de la Justicia, que incautó el yate y la Ferrari que serán rematados este viernes, entre otros autos de alta gama. Además, el Estado tiene en su poder el 70% de las acciones de la sociedad Verde Sierra y en mismo porcentaje un predio en Laguna del Sauce, donde uno de los involucrados en el lavado–el empresario uruguayo– iba a construir 12 viviendas.

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