Las suspicacias del caso Balcedo

 Las suspicacias del caso Balcedo

Un repaso por los últimos cuatro meses del caso de lavado de activos más importante de la historia del país, a juicio de la Fiscalía. Un caso que va camino a un juicio oral y que concentra la atención en Uruguay pero también en Argentina.

El lunes 12 de noviembre de 2018 el fiscal Alejandro Machado presentó la acusación contra el sindicalista y empresario argentino Marcelo Balcedo y su mujer Paola Fiege. Para él pidió once años de prisión y para ella diez por delitos de lavado de activos, contrabando y tráfico de armas.

La Fiscalía concluyó que este es el caso de lavado de activos más importante en la historia del país y afirma, en la acusación, que el patrimonio y la capacidad contributiva de Balcedo y Fiege supera los US$20 millones.

A partir del momento en el que la sede traslada el caso a la defensa, que está a cargo del abogado Macelo Domínguez, hay un plazo de 30 días corridos para responder y presentar la defensa.

El traslado se hizo el viernes 23 de noviembre, es decir, once días después. Y acá aparece la primera suspicacia. ¿Por qué? Porque con ese retraso, la defensa pasó a tener 60 días, porque el plazo vencía en medio de la feria judicial. Al ser día inhábil, se pasó para el primer día hábil después de la feria, es decir, el viernes 1° de febrero. Se hicieron entonces del doble de días para responder.

El viernes 1° de febrero, el abogado de Balcedo y Fiege se presentó pero no para responder la acusación fiscal sino para presentar un nuevo recurso de nulidad, con argumentos sobre los que ya hay una resolución judicial de Mainard y de un Tribunal de Apelaciones.

La respuesta a la acusación fiscal la presentó el lunes 4 de febrero, es decir, fuera de plazo. Esto fue reconocido por Domínguez. ¿Por qué decimos esto? Porque dos días después, el miércoles 6 de febrero, presentó un certificado médico alegando que por motivos de salud no había podido cumplir con el plazo legal. Y acá aparece la segunda suspicacia. No pudo responder la acusación fiscal por motivos de salud pero sí presentar un recurso de nulidad.

En medio de todo esto, a fines de diciembre, hubo cambio de fiscal en la causa. Machado pasó a Montevideo y quien asumió fue Schubert Velázquez. Velázquez es el tercer fiscal en trabajar el caso. Recordemos, antes de Machado, estuvo Rodrigo Morosolli, que fue quien arrancó el caso.

Pero volvamos al proceso. ¿Qué ocurrió entonces? Ante la presentación fuera de plazo, Velázquez le pidió a Mainard que se expida sobre el tema. ¿Qué hizo Mainard? Fijó audiencia para este lunes a las 9:30.

En el día de ayer, a primera hora, Balcedo y Fiege fueron trasladados desde El Gran Chaparral en Playa Verde al juzgado de Crimen Organizado. Previo a la audiencia, según informaron a Así Nos Va fuentes judiciales, se dio una reunión en privado del abogado de la pareja y la jueza María Elena Mainard. Y acá la tercera suspicacia. ¿Por qué reunirse previo a la audiencia? ¿Qué se acordó allí? No lo sabemos.

Lo cierto es que en la audiencia se conoció que Mainard dio por presentado “en tiempo y forma” el escrito de la defensa de los acusados pero otorga 30 días más para responder a la acusación de la Fiscalía.

Y acá, más que una suspicacia hay una incoherencia. Si se da por aceptado el escrito, ¿para qué otorgarle 30 días más? ¿Por qué dar 30 días para retocar algo que ya se presentó?

Con esta resolución de Mainard, la pareja argentina tiene en total más de 90 días para responder una acusación fiscal que según el plazo legal debe responderse en 30.

Uno de los argumentos que utiliza Mainard es que solo se notificó al abogado de la pareja pero no a los imputados de la acusación del fiscal y entendió que la notificación “debió acompañarse de la documentación en papel, mediante la constancia correspondiente en un correo electrónico de que existían copias” de la actuación.

Mainard se basó en el artículo 128 del Código del Proceso Penal, que indica que “recibida la acusación, el juez emplazará al acusado y su defensor, notificándole la acusación en su contra, para que en el plazo de treinta días ofrezca la prueba que pretende producir en juicio oral”. Como la Justicia solo notificó a la defensa, a juicio de Mainard, se incurrió en un error administrativo.

El punto es que la acusación está colgada en la web, o sea que la vio todo el mundo. La defensa ni los imputados lo pidieron. Pero, además, y acá está la cuarta suspicacia. ¿Se dio cuenta ahora Mainard de esto? ¿No hubo nadie que advirtiera el supuesto error antes? ¿No es mucho 30 días más cuando ya tuvieron 60?

El fiscal Velázquez apeló y ahora un Tribunal de Apelaciones deberá expedirse. Fuentes judiciales explicaron a Así Nos Va que debería de ser rápido porque es “derecho puro”.

Una de las preguntas que se impone es ¿Quién gana con todo esto? La respuesta parece clara. Los únicos beneficiados son los Balcedo, que ganan tiempo. Porque con estas cosas el juicio oral se patea para adelante y ellos ganan días en el Gran Chaparral.

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