Un Consorcio para innovar en el complejo foresto-industrial

 Un Consorcio para innovar en el complejo foresto-industrial

“Bueno, asociémonos”, respondieron las autoridades del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia).

La Sociedad de Productores Forestales (SPF) había solicitado a la Asociación Rural del Uruguay (ARU) -la entidad que la representa en la Junta Directiva del Inia- que planteara su interés en profundizar la información sobre las líneas de investigación forestal del Instituto, entre otros temas vinculados al rubro.

Y el Inia, “mucho más que explicarnos”, propuso implementar un convenio para “actuar juntos”, relató en El Mercado Agropecuario el Ing. Agr. Carlos Faroppa, presidente de la SPF.

La primera reunión con ese objetivo se realizó a fines de 2017. Y luego el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu) se incorporó al proyecto. “Cuando hablamos de tecnología de la madera, el Latu es muy importante” porque desde los años 80 “tiene una gran tradición de investigación” en celulosa, papel, aserrado, y propiedades físicas o mecánicas de la madera, resaltó.

Las tres entidades -dos públicas, una privada- firmaron el pasado 20 de diciembre el convenio de creación del Consorcio para la Investigación y la Innovación Forestal del Uruguay.

Es definido por sus creadores como “una alianza pública/privada con alta flexibilidad organizacional, autonomía de gestión y ejecutividad de las decisiones, que prioriza los temas de investigación científica/tecnológica, la transferencia de tecnología y la innovación”.

Se definieron cinco áreas temáticas: “Protección forestal con énfasis en sanidad”, “Manejo forestal”, “Mejoramiento genético”, “Sostenibilidad (suelos, agua, cambio climático)” y “Tecnología de la madera”.

Respecto al mejoramiento genético y otros temas, “hay que estudiar variables y variaciones que van con el tiempo y el cambio climático: resistencia a heladas, resistencia a exceso de humedad, a sequías”, explicó en Carve el presidente de la SPF, que nuclea no solamente a productores forestales sino también a empresas transformadoras de madera, como industrias de celulosa, de aserrío y de tableros, y además a “otras industrias y gente que presta servicios al sector”, detalló el Ing. Agr. Carlos Faroppa.

 

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