Titular de Auditoría Interna de la Nación: “El ocultar ya no es negocio, el negocio es solucionar” los problemas de los organismos

 Titular de Auditoría Interna de la Nación: “El ocultar ya no es negocio, el negocio es solucionar” los problemas de los organismos


La Auditoría Interna de la Nación (AIN) es un órgano estatal de control de organismos públicos, de sociedades anónimas y de cooperativas, que actúa con autonomía técnica bajo la órbita del Ministerio de Economía y Finanzas.

En el ámbito público, encabeza el sistema de control interno de los actos y de la gestión económico-financiera de los órganos estatales. En el ámbito privado, su misión es actuar como órgano de control de las sociedades anónimas. De igual forma ejerce el control sobre las cooperativas (con excepción de las cooperativas sociales).

La contadora María del Carmen Rua Villamarín, titular de la AIN, habló con Así nos va acerca del cometido del órgano de control, sus objetivos y sus dificultades e hizo un balance de su actuación en el 2018.

A continuación un pasaje de la entrevista:

Así nos va: En diciembre usted asistió a la Comisión Especial creada en la Cámara de Representantes, donde señaló que “la Auditoría Interna procura hacer un análisis integral de la actuación de cada organismo, viendo la oportunidad de introducir mejoras, ya sea para prevenir o ajustar brechas que podrían ocasionar perjuicios futuros”. Lo que la auditoría realiza es una “recomendación”, no obliga a que efectivamente se realicen esos cambios. ¿Qué tanto se siguen desde los organismos las recomendaciones?

Rua Villamarín: Lo que hemos tratado a partir de 2015 es sentarnos con los jerarcas y que entendieran el valor agregado que les da la auditoría. Si uno tiene un problema la mejor forma no es esconderlo sino solucionarlo, lo que hace Auditoría es una recomendación que no es obligatoria, porque si no perderíamos la objetividad, cuando uno tiene la responsabilidad de hacer algo y asume que tiene que instrumentar cambios si uno es parte de la solución pierde la objetividad. No podés ser juez y parte en los problemas, por eso hacemos recomendaciones y no son obligatorias, porque la responsabilidad siempre es del que gestiona.

Así nos va: ¿En general qué receptividad han tenido?

Rua Villamarín: Últimamente estamos teniendo muy buena receptividad. Hemos insistido mucho en que se tienen que presentar planes de acción porque no alcanza con detectar el problema y hacer una recomendación.

Así nos va: Los organismos públicos están dirigidos por técnicos pero también en gran medida por dirigentes políticos que al momento de tomar una decisión de gestión consideran otros factores que a veces nada tienen que ver con lo estrictamente técnico, media lo político, lo ideológico, los compromisos que se asumen con determinado sindicato o empresa. ¿Cómo se hace para manejar este asunto desde la Auditoría Interna?

Rua Villamarín: Nosotros somos un organismo técnico, cuando entran a influir otros factores es el jerarca, el responsable de ese proceso, el que tiene que medir el impacto de tomar medidas y cuánto le va a costar en todo el espectro.

Así nos va: ¿Le ha pasado de frustrarse, de decir “se tendría que haber tomado esta decisión técnica, dimos la recomendación pero no pasó”?

Rua Villamarín: Hemos tenido muchas recomendaciones que no se concretan, vamos una vez, vamos dos veces y vamos tres veces y encontramos los mismos problemas. Cuando yo empecé a trabajar hace muchos años en la Auditoría, que era Inspección General de Hacienda, era frustrante porque era prácticamente hacer un calco de un informe a los cinco años volver y hacer lo mismo porque no se habían tomado medidas. Creo que fue un gran cambio el hecho que en el año 1996 los informes se empezaran a publicar porque a partir de ahí el político empezó a tenerle más cuidado a los problemas que salían, no por el impacto interno sino por el impacto de esa publicación. Entonces tenían más cuidado de que no fuera la Auditoría o que no se lo pusiéramos en el informe porque eso iba a salir.

Creo que es bien importante el tema de la transparencia y que realmente Uruguay ha sido pionero porque muchos países de la región no publican sus informes. Nosotros lo que tenemos es justamente ese carácter técnico que hace que nuestra opinión sea bien respetada y que se medirá con ese impacto político dentro de las medidas que tienen que tomar, pero el plan de acción hay que hacerlo.

Así nos va: Este componente que usted advierte que más allá de lo financiero lo vinculado a la gestión muchas veces tiene que ver con decisiones de carácter político, de acuerdos con los sindicatos de cada uno de los organismos, o decisiones políticas que se tienen de un lado o del otro, desde la etapa que ingreso a la Auditoría Interna de la Nación ha visto desfilar a todos los partidos. ¿Cuáles son los recaudos en materia de gestión? Porque una cosa es analizar el número frío desde el punto de vista financiero, pero en cuanto a la gestión puede haber conceptos mucho más subjetivos a tener en cuenta.

Rua Villamarín: Estamos como evangelizando respecto a lo que es hacer auditoría. El auditor no tiene que ser visto como el que viene a marcar lo que está mal sino que tenés la oportunidad de arreglar problemas en tiempo y forma, que si no los arreglan hoy como está la situación (que tenés redes sociales, tenés informes, que pasan a tener otro canal de circulación) es mucho más difícil que la información no salga. Si el problema está hay que solucionarlo y es de interés político también la solución del problema. Lo mejor es que se avise a tiempo para que ese problema se solucione, porque realmente el ocultar ya no es negocio, el negocio es solucionar. Hay situaciones en donde es más fácil y otras donde no es tan fácil.

Así nos va: ¿Cree que antes se tendía a ocultar y ahora con este cambio se generó más conciencia?

Rua Villamarín: Creo que como todo ha evolucionado, mi oficina tiene 103 años. Pasó de hacer solamente arqueos de caja a no hacerlos más y tener una visión diferencial. Todos hemos cambiado y hemos evolucionado. Hoy la transparencia, la ética, la forma de gestionar, el valor agregado que uno tiene que hacer porque si no qué valor público le estás haciendo al ciudadano que tiene que pagar y que bien le cuesta pagar sus impuestos. Creo que ha habido un cambio notorio en la ciudadanía en el reclamo de esa información, y que también es aliada porque si no se arreglan los problemas, esos problemas van a salir. El que está gestionando, sobre todo el gestor público, tiene que ser un servidor hacia la ciudadanía. El mediar los tiempos entre que el problema es detectado y la solución es responsabilidad del que administra, no es problema de la Auditoría, no es problema del Tribunal [de Cuentas], es problema del que gestiona y qué medidas se van a tomar con ese gestor. Ellos son los que tienen que solucionar. Por eso hemos trabajado muy fuertemente en que hay que presentar planes de acción, saber cómo se va a arreglar el tema, por eso tratamos de hacer recomendaciones que no sean tan genéricas ni aspiraciones de deseo, que sean cosas concretas.

Escuche la entrevista completa:

Otras Noticias