Tereza Cristina, una ministra de Agricultura que iniciará su gestión con mucho apoyo

 Tereza Cristina, una ministra de Agricultura que iniciará su gestión con mucho apoyo

“Hacienda en Mato Grosso do Sul apuesta a la diversificación como modelo de negocio. No es muy común observar 700 reses en confinamiento luego del comienzo del año”, informaba la web brasileña Rural Centro el 22 de febrero de 2012.

Se agregaba que “el éxito del confinamiento proviene de dos factores: el primero es una ración producida en una fábrica ubicada dentro del predio” y el segundo es ver la fase de “terminación” del ganado como “una herramienta de gestión” del negocio y “aumentar la tasa de aprovechamiento de la pecuaria. La prueba es que, sumados los últimos tres años, el confinamiento quedó apenas 60 días sin reses”.

Así describía el periodista José Luiz Alves Neto el caso del establecimiento llamado Confinamiento Santa Eliza, ubicado en el km 378 de la BR 262, entre la capital estadual -Campo Grande- y el municipio de Terenos.

La dueña de Santa Eliza -Tereza Cristina Corrêa da Costa Dias- dijo a Rural Centro que la estabulación del ganado garantizaba “una ganancia diaria de 1,5 kg” en el peso.

Aunque era entonces la secretaria de Desarrollo Agrario y Producción del gobierno estadual de Mato Grosso do Sul, tal vez no imaginaba que dos años después sería diputada, que seis años después se convertiría en líder de la llamada “bancada ruralista” (Frente Parlamentario de la Agropecuaria) y que siete años después asumiría como ministra de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento.

“¡Buenas noches! Informo a todos la nominación de la señora Tereza Cristina da Costa Dias, Presidente del Frente Parlamentario de la Agropecuaria, al puesto de Ministra de Agricultura”, escribió el 7 de noviembre en su cuenta de Twitter el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, para anunciar a la primera mujer en integrar el gabinete del gobierno que asumirá el próximo 1º de enero.

El periodista Reinaldo Azevedo, de RedeTV News, escribió el mismo día 7 que en una reunión previa, realizada en el Centro Cultural del Banco do Brasil, 20 integrantes del Frente Parlamentario de la Agropecuaria (FPA) le “señalaron” a Bolsonaro el nombre de Tereza Cristina para el cargo de ministra de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento.

Ex integrante del Partido Socialista Brasileño (PSB), la futura ministra se incorporó luego a Demócratas (DEM), antes llamado Partido del Frente Liberal, considerado por muchos como el principal sector de centroderecha de Brasil.

El FPA está integrado por legisladores de 22 partidos, incluyendo siete diputados del Partido de los Trabajadores (PT, el de Lula), según la información detallada que puede leerse en el portal de la “bancada ruralista”.

Considerando que el Frente Parlamentario de la Agropecuaria tiene 260 legisladores (27 senadores y 233 diputados) y que en el Congreso brasileño hay 81 senadores y 513 diputados, se concluye que este nucleamiento tiene el 33 por ciento del total de senadores y el 45 por ciento del total de diputados.

Además de este potente respaldo (se verá si los legisladores del PT también la apoyarán), la Ing. Agr. Tereza Cristina da Costa Dias cuenta con la aprobación de las principales gremiales agropecuarias brasileñas, que la elogian como técnica, como empresaria rural y como parlamentaria.

Antes de asumir, Tereza Cristina ya tiene un asunto muy concreto a dirimir con nuestro país: las compras brasileñas de lácteos y arroz uruguayos es un tema que quiere discutir “lo más rápido posible” con las autoridades nacionales, para arribar a una solución que sea la mejor posible para ambas partes, “generando el menor perjuicio para las actividades”, dijo el viernes 23 en Carve, entrevistada por nuestro compañero Martín Olaverry.

Afirmó que ha recibido “muchas demandas” de actores del sector lácteo de su país, que están disconformes con las importaciones de leche en polvo uruguaya, porque consideran que son “grandes cantidades” y que por su escala “perjudican” a los tamberos norteños en el precio que se les paga localmente por su producto.

Se mostró propensa a encontrar una solución en la que los productores de su país sean protegidos, sin impedir las importaciones.

“Estoy a favor del diálogo y la forma de encontrar el camino. Pero las importaciones descontroladas traen perjuicios para la cadena láctea y los pequeños productores locales”, manifestó en Valor Agregado.

Expresó que cuotificar las importaciones es “uno de los caminos a ser considerados”, aunque puntualizó que sabe bien que “es muy difícil practicar políticas de cuotas en el Mercosur”.

El antecedente registrado en el todavía vigente gobierno de Michel Temer fue ríspido. En octubre del año pasado las autoridades norteñas dispusieron la suspensión de las importaciones de lácteos uruguayos, aduciendo la sospecha de que nuestro país triangulaba el producto y colocaba en Brasil leche que no era de origen uruguayo.

El Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento encabezado por Blairo Maggi (titular de entonces, que permanece en el cargo) informaba en su sitio web que la decisión era de aplicación inmediata y que partiría a nuestro país una misión técnica, para comenzar con la investigación sobre si había o no triangulación.

O sea, primero castigar y después investigar. ¿Alguien puede imaginar, por ejemplo, un sistema de administración de justicia que funcione de ese modo?

“Para triangular, tendríamos que importar leche en polvo de países extra-Mercosur” -por ejemplo de Nueva Zelanda-, para luego venderla a Brasil, pero “eso no existe” y por lo tanto esa versión es “totalmente inexacta”, enfatizó el 11 de octubre de 2017 en El Mercado Agropecuario el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), el Dr. Ricardo de Izaguirre.

El mismo día, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca uruguayo anunció que nuestro país iba a aplicar “medidas espejo” al aumentar las inspecciones de los productos procedentes de Brasil, si los norteños mantenían el corte de sus importaciones de leche nacional.

“Ante medidas irracionales, se toman medidas que hagan que se retome el camino correcto”, subrayó el entonces ministro Tabaré Aguerre.

El 13 de octubre, Temer dialogó telefónicamente con el presidente Tabaré Vázquez y le aseguró que su país levantaría las trabas al ingreso de nuestros lácteos. “Se solucionó”, dijo al diario El País el canciller Rodolfo Nin Novoa.

Tereza Cristina da Costa asumirá en enero su cargo de ministra, pero ya trabaja. Es una persona que, en su carta de renuncia al partido (PSB) que integró hasta el 24 de octubre de 2017, tuvo palabras de respeto, de gratitud y de satisfacción por su actuación en esa fuerza política. Dijo simplemente que empezaba una nueva etapa. No criticó, ni mucho menos atacó, a quienes habían sido sus compañeros hasta ese momento.

En su reciente diálogo con nuestro compañero Martín Olaverry mostró predisposición a hallar una solución equlibrada para ambas partes. El tiempo dirá.

 

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