“Módulos de alta producción forrajera”, sustentabilidad a largo plazo

 “Módulos de alta producción forrajera”, sustentabilidad a largo plazo

“A la torta hay que ponerle la frutilla”, dijo el Ing. Agr. Marcelo Pereira, coordinador de la Regional Norte del Plan Agropecuario, al explicar que el campo natural tiene carencias, que deben ser atendidas y subsanadas.

Un complemento para los manejos básicos del campo natural que impliquen un uso más intensivo de insumos con compromiso ambiental debe contemplar aspectos como la obtención de una mayor producción, y mantener las características de resiliencia y resistencia a fenómenos adversos, explicó.

Ingresar alimento al predio (por ejemplo, un suplemento) e implementar módulos de alta producción forrajera son dos alternativas posibles para lograrlo, señaló el Ing. Pereira en un video denominado “Módulos de alta producción forrajera”, en el que subrayó la necesidad de darle sustentabilidad a largo plazo a un predio, sin correr grandes riesgos.

Los módulos de alta producción forrajera pueden basarse en una serie de opciones como las pasturas naturales fertilizadas, los mejoramientos de bajos, los mejoramientos de campos naturales, las praderas y los cultivos forrajeros anuales, la rotación agrícola-ganadera, y el riego de pasturas y cultivos.

La definición de los módulos debe apoyarse en “una detallada planificación del presupuesto forrajero en el corto y largo plazo. Esto implica proyectar las demandas del rodeo (considerando las actividades incluidas en el planteo del productor) y la oferta de forraje del campo natural”, puntualizó el coordinador de la Regional Norte del Plan Agropecuario en su trabajo, que también tiene una versión escrita.

En forma paralela todo esto será complementado con “una correcta aplicación del conjunto de tecnologías de manejo animal en vacunos y ovinos, su correspondiente mejora genética y sanidad”, concluyó Marcelo Pereira.

En otro video, el Ing. Agr. Santiago Barreto -técnico del Plan para el departamento de Treinta y Tres- manifestó en el trabajo que tituló “Momento de que los mejoramientos semillen” que “el concepto general” es “aliviar la carga”, sobre todo en lo que resta de 2018.

Recomendó una “baja” carga para el período más caliente del verano (fines de diciembre y enero), particularmente en el caso de las especies más sensibles, como las perennes.

Sobre fines del verano, esto permitirá hacer una limpieza para eliminar remanentes y encarar las refertilizaciones para el año siguiente, indicó el Ing. Barreto.

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