El tambo robotizado del Inia logró en seis meses su “desafío más grande”

 El tambo robotizado del Inia logró en seis meses su “desafío más grande”

Dos de las diferencias de este sistema con el convencional son “que las vacas vienen solas” y que “el ordeñe se puede producir durante las 24 horas del día, o sea las vacas están viniendo a la sala de ordeñe a cualquier hora del día”, incluyendo la noche, explicó en Carve el Ing. Agr. y Dr. Santiago Fariña, director del Programa Nacional de Investigación (PNI) en Producción de Leche del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia).

Agregó que “lo que se logra es que las personas puedan trabajar de 8 a 5, de 7 a 6, digamos, en un horario diurno”, por lo que se necesita de las alarmas que emite el robot “para saber qué está pasando con las vacas”.

Fariña señaló en El Mercado Agropecuario que al celular del encargado del tambo -cuando no está en el predio- le llega una imagen que muestra “qué vaca se está ordeñando -incluso (se observa) cuarto por cuarto de la ubre-, el color, la temperatura”.

La mastitis (inflamación de la glándula mamaria) es considerada, en la mayor parte del mundo, la enfermedad más común y costosa del ganado lechero. La infección provocada por bacterias u otros microorganismos -como los hongos y los virus- son dos de las principales causas de esta patología.

El robot no detecta la mastitis pero “nos manda una alarma que se llama ‘de conductividad’, que es una medida indirecta. Cuando hay alta conductividad en la leche, que es la concentración de solutos, puede haber mastitis. Por lo tanto, a esas vacas el sistema las aparta”, indicó.

El director del PNI en Producción de Leche del Inia expresó que, entonces, “en la mañana, cuando las personas que trabajan en el tambo” llegan a cumplir su labor “encuentran unas vacas apartadas y las pueden chequear visualmente, para ver si tienen mastitis y hacerles tratamiento” en caso de que hayan contraído la enfermedad.

En los seis meses de funcionamiento del tambo robotizado los investigadores pudieron comprobar que, al menos en este lapso, “se logró el desafío más grande que tiene este sistema, que es hacer que las vacas circulen por sí solas en el tambo”, es decir que se muevan “del potrero a la sala y de la sala al potrero sin que nadie las empuje”, detalló el Ing. Fariña.

Además, dijo que se obtuvieron “muy buenas producciones”, ya que “vacas que estuvieron en el último mes en 29 litros ahora estaban cerca de los 28 litros, con casi dos ordeñes por día, que era el objetivo”.

Puntualizó que el tambo robotizado “es un sistema que apunta a ser una solución muy a futuro” y subrayó la importancia de que “el Inia haga la inversión y gaste, y que los riesgos los corra el Inia ahora, para que después los productores que quieran probar este sistema o invertir no tengan que correr con esos gastos”.

 

Otras Noticias