Zonas buffer en la Cuenca del Santa Lucía con “beneficio ambiental” y también “productivo”

 Zonas buffer en la Cuenca del Santa Lucía con “beneficio ambiental” y también “productivo”

El enfoque del proyecto “Zonas buffer multipropósito en la Cuenca del Santa Lucía” es “encarar problemas complejos con soluciones concretas”, dijo a El Mercado Agropecuario Federico Bizzozero, uno de los responsables de la iniciativa.

Agregó que el grado de avance es “importante” y que están “cercanos a cerrar el proyecto.

Las soluciones “no pretenden ser milagrosas” sino aportar “elementos prácticos” para recorrer “un camino de mejora y de escalamiento” de las acciones ambientales de amortiguación, porque “las problemáticas de la Cuenca involucran a todo el territorio” que efectúa vertimientos en sus aguas, señaló en Carve.

Se instalaron predios piloto y se desarrollaron medidas para lograr “un impacto positivo en el efluente final de los predios, en el vertido a las aguas, sean arroyos o directamente en el río, o en una cañada que termina vertiendo en el río”, para que “el efluente final de ese predio esté limpio”, explicó.

La iniciativa se desarrolla en Empalme Dogliotti (Canelones), con fuerte protagonismo de la Sociedad de Fomento Rural de Melgarejo.

Es un proyecto del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Fmam), que es una entidad financiera independiente que tiene como socia a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

Federico Bizzozero es el coordinador del programa de Agroecologia del Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (Ceuta), una fundación independiente y sin fines de lucro que participa en el emprendimiento.

Afirmó que “lo innovador de este proyecto es que las zonas de amortiguación tienen un beneficio ambiental pero también redundan en un beneficio productivo, que no ocurre mágicamente ni inmediatamente, pero en el proceso hemos visto que, a medida que el productor y la familia del productor se van apropiando de la zona de amortiguación, eso empieza a ocurrir”.

Las zonas buffer son agroforestales y tienen tres franjas o compartimentos: uno lindero al curso de agua, uno intermedio y otro lindero al predio del productor.

En la primera franja se instalan -por ejemplo- “plantas especializadas en la biofiltración”, en la segunda se ubican “árboles y arbustos nativos” y la tercera “está compuesta en parte por plantas leñosas y en parte por herbáceas”, relató.

En el compartimento intermedio se trabaja con germoplasma de variedades mejoradas de guayabo y arazá, aportadas por la Estación Experimental Las Brujas del INIA. En los arbustos “se instalan frutos nativos, que tienen potencial productivo”, resaltó.

En la tercera franja “queremos desarrollar tapices vegetales de buena calidad, bien instalados y con buena producción de biomasa”, constituyéndose así en “una zona ideal para desarrollar bancos de forraje de alto interés para los productores”, porque “en la zona hay gran desarrollo ganadero y tambero”, subrayó.

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