En rodeos más “ordenados” el golpe de la sequía sobre la preñez fue “menor”

 En rodeos más “ordenados” el golpe de la sequía sobre la preñez fue “menor”

La idea “parecía un poco alocada” en 2003, porque “no había antecedentes”, recordó en El Mercado Agropecuario la Ing. Agr. y Ph.D. Graciela Quintans, investigadora principal referente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Se trataba de los inicios de lo que hoy es el Taller de Evaluación de los Diagnósticos de Gestación Vacuna, que se realiza en INIA Treinta y Tres, y este año concretó su 16ª edición.

Ver qué ocurría en “la zafra de servicio”, para saber con el mayor anticipo posible con qué “nos íbamos a encontrar”, fue el motivo para crear esta herramienta, explicó en Carve.

La Ing. Quintans recibió inmediatamente el apoyo del entonces director del Programa Nacional de Investigación en Bovinos de Carne del Instituto, su colega Daniel de Mattos, que le dijo que “metiera para adelante”, evocó y valoró.

La técnica del INIA contactó entonces “a tres o cuatro médicos veterinarios” y les presentó la idea, que ellos vieron “con buenos ojos” y “se sumaron”, señaló. Luego, se incorporaron más profesionales.

Agradece a aquellos pioneros, los doctores Santiago Bordaberry, Emilio Machado, Gabriel García Pintos, Guillermo de Nava, Baroni, Gamarra, y los miembros del Centro Médico Veterinario de Treinta y Tres. Desde el inicio se apuntó a reunir datos a nivel nacional, con el aporte de veterinarios de diferentes zonas del país.

“Fueron y siguen siendo muy generosos, porque de alguna forma es compartir el trabajo de su área privada y ponerlo a disposición del país” y además todo se hace con carácter “voluntario de todo punto de vista”, con compromiso y “sentido de pertenencia a esta jornada”, destacó.

Agregó que se comenzó con datos de 100.000 vientres y hoy se maneja información de más de 400.000. La investigadora recibe todos los datos el mismo día del Taller y no antes, como muchos creen.

Este año, el promedio de preñez fue de 75,6%, sobre una muestra de más de 410.000 vientres, una disminución de 2,2% respecto de las cifras de 2017, caída inferior a la esperada, dada la sequía ocurrida en el pasado verano.

El déficit hídrico fue algo desparejo pero “fue muy fuerte en muchas zonas del país”, por lo que “realmente nos asustamos” y “pensamos que el golpe podía ser mayor”, expresó.

Sin “minimizar los efectos del clima” sobre la producción, “lo que observaron los diferentes técnicos es que la gente que traía sus rodeos ordenados a lo largo de los últimos años” en manejo, con estabilidad en su producción y en sus índices productivos, recibió un golpe “menor”, puntualizó la Ing. Agr. Graciela Quintans.

“O sea, tienen herramientas como para mitigar un efecto adverso de lo que puede ser una sequía como fue ésta, que no se asemeja” a sequías “más fuertes” como la de 2008, indicó.

Así, “el golpe no fue tan duro” en los rodeos “donde tenían las cosas más ordenadas” y “fue un poquito más fuerte en aquellos donde los índices no venían siendo estabilizados y altos en el tiempo”, manifestó.

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