Basar el aumento de la productividad en lechería en “una mayor cosecha” de forraje

 Basar el aumento de la productividad en lechería en “una mayor cosecha” de forraje

“Desde los años 80 a la fecha, la producción de leche en Uruguay no ha parado de aumentar y el sostén de ese aumento de producción” fueron las “mejoras en la productividad”, afirmó en Carve el Ing. Agr., Magíster en Producción Animal y Dr. en Ciencia Animal, Pablo Chilibroste, director del Departamento de Producción Animal y Pasturas de la Facultad de Agronomía (Fagro) de la Universidad de la República (UdelaR).

Describió dos períodos en ese proceso: una “larga” primera etapa en la que el “componente principal” fue “mejorar la producción individual de los animales” -que se extendió hasta 2012- y otra etapa en la que se identificó “una participación muy importante del otro componente de la productividad, que es la carga, donde se han mantenido niveles buenos de producción individual y hay un cambio en el ajuste de carga”.

En el último Foro del Inale (Instituto Nacional de la Leche), Chilibroste presentó junto con Santiago Fariña el trabajo titulado “Lechería uruguaya: el desafío de una intensificación sostenible y competitiva”, del que ambos fueron autores. Fariña -Ing. Agr. y Dr. en Producción Lechera- es el director del Programa Nacional de Investigación en Producción Lechera del INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria).

Chilibroste expresó en El Mercado Agropecuario que durante el estudio ambos concluyeron que la intensificación no le quitó competitividad a la lechería uruguaya.

“Los sistemas siguen siendo competitivos, con costos controlados -más bien bajos-, con buenos niveles de rentabilidad, y fundamentalmente con mejoras en productividad, en carga, en producción y cosecha de forraje”, sostuvo.

El Ing. Chilibroste señaló que en la investigación se trabaja en dos líneas. Una de ellas es la “profundización del modelo de producción de base pastoril con suplementación”.

Se visualiza “un camino en el que prácticamente se puede duplicar la productividad”, apuntando a “una estrategia más centrada en el ajuste de carga que en la producción individual”, manifestó.

Y, si el aumento de la productividad “está basado en una mayor cosecha directa de forraje, sea por pastoreo directo o como reserva, visualizamos ese como un camino que se puede recorrer, con mejoras en productividad, con mejoras en carga, con mejoras en cosecha de forraje, manteniendo competitividad, o sea manteniendo costos controlados y mejorando todos estos componentes”, indicó.

Esta es la propuesta que está en estudio en el INIA y en la Fagro. El Ing. Agr. Pablo Chilibroste dijo que, en este sentido, en el INIA se desarrolla una iniciativa que se llama Proyecto 10-MIL y en el Centro Regional Sur -una de las cuatro estaciones experimentales de la Fagro- “ya es el tercer año que tenemos sistemas de producción funcionando, que se manejan en esta dirección y están claramente mostrando esta línea de resultados”.

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