20% de las madres que dieron a luz en el Pereira Rossell sufren depresión postparto

 20% de las madres que dieron a luz en el Pereira Rossell sufren depresión postparto

Los médicos Gabriel González, de la Cátedra de Neuropediatría del Pereira Rossell, y Mario Moraes, del servicio de Neonatología del mismo centro hospitalario, discutieron en Así nos va los resultados del estudio realizado a 215 puérperas y recién nacidos sanos acerca de los efectos que puede tener la depresión postparto en el neurodesarrollo infantil.

Moraes puntualizó que “toda mujer que tiene su hijo pasa por una etapa de tristeza postparto” durante los primeros dos meses de vida del bebé, pero que cuando los síntomas persisten pueden ser indicadores de depresión postnatal que se mide a través de un test que valora “depresión leve” o “depresión moderada o severa, que repercute sobre su vida y su vida familiar”. Según la investigación, el 20% de las mujeres que dieron a luz en el Pereira Rossell sufren de depresión postparto.

González sostuvo que “la mayoría de estas mujeres que estaban deprimidas luego de los seis meses del parto probablemente transcurrieron todo el embarazo deprimidas” y señaló que al respecto “hay una responsabilidad del sistema de salud” ya que muchas veces los médicos no identifican este tipo de trastornos que pueden ser detectados a través de algunas preguntas. “Una persona se puede dar cuenta que está deprimida, pero muchas veces en una situación crónica si el sistema de salud no lo detecta no se trata”.

Moraes señaló que “hay un alto porcentaje de mujeres solas, que no planificaron su embarazo, que no tienen trabajo o están en situación de pobreza” en el Pereira Rossell, y que “la depresión es mucho más frecuente en sectores con vulnerabilidad que en sectores con mayores ingresos”. Moraes también señaló que la condición socioeconómica del entorno “no explica todo”, porque lo importante es que el ambiente participe de la estimulación del niño.

El neonatólogo también señaló que a medida que los indicadores más esenciales mejoran se empieza a poner atención en otras áreas: “empezamos a mejorar lo básico y nos empezamos a preocupar más por el desarrollo a largo plazo”.

González dijo que los niños que tenían una madre con depresión “estaban por debajo de forma significativa” en cuanto a desarrollo del lenguaje y el área social que aquellos bebés cuyas madres no sufrían este trastorno, ya que “una madre deprimida estimula menos a su hijo”.

“Los niños que no tengan un buen estímulo en sus dos primeros años de vida van a tener efectos en su desarrollo”, dijo Moraes, a lo que González añadió que “por más que se mejoren las condiciones ambientales los daños quedan para toda la vida”.

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